La cortesía lingüística significa usar el lenguaje para mostrar respeto, amabilidad y cuidado hacia los demás. No es solo “ser educado”, sino adaptar la manera de hablar según la situación y la persona.
Ejemplos de cortesía lingüística:
- Usar fórmulas de cortesía
“Por favor”, “gracias”, “perdón”, “¿te importa si…?” - Suavizar órdenes o peticiones
En vez de: “Dame eso”,
mejor: “¿Me lo puedes pasar, por favor?” - Evitar expresiones que puedan sonar ofensivas
Cuidar el tono, no gritar, no ridiculizar. - Mostrar interés por el otro
“¿Qué te parece?”, “¿Necesitas ayuda?” - Adaptar el registro
No se habla igual a un amigo que a un profesor.
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